viernes, 29 de agosto de 2008

El Ministro Vidal y la represión a las comunidades mapuches

Fuente.www.elquintoinfierno.cl
El Ministro Vidal ha dicho que los logros que ha experimentado la región, se refiere al avance sistemático de la represión, ha sido posible gracias a la colaboración de las fuerzas policiales, de la fiscalía, de la decisión política del gobierno de querellarse, es decir, de aplicar la Ley Antiterrorista, obra cumbre de la represión pinochetista. Ese es el verbo de Vidal: la represión, la fuerza, la amenaza con condenas elevadas que trae aparejada la Ley Antiterrorista promulgada por Pinochet y aplicada con todo gusto por el Gobierno de Bachelet.

Gulumapu_Chile/El Ministro Francisco Vidal no pierde oportunidad para advertir todo el rigor de la ley para los mapuche sabiendo que esa ha sido por siglos, la amenaza de todo prepotente que se precie. Y, a continuación, ingresa la ley en sus camiones blindados, sus gases asfixiantes, sus balas de goma y de las otras. La ley vestida de verde paco. Vidal amenaza con el estado de derecho para poner las cosas en su lugar en el territorio mapuche como si no fueran precisamente esas leyes y ese estado el que ha permitido el despojo de sus tierras ancestrales y la vulneración de los derechos más elementales a todo lo que huela a indio y, sobre todo, a indio pobre.
El Ministro Vidal ha dicho que los logros que ha experimentado la región, se refiere al avance sistemático de la represión, ha sido posible gracias a la colaboración de las fuerzas policiales, de la fiscalía, de la decisión política del gobierno de querellarse, es decir, de aplicar la Ley Antiterrorista, obra cumbre de la represión pinochetista. Ese es el verbo de Vidal: la represión, la fuerza, la amenaza con condenas elevadas que trae aparejada la Ley Antiterrorista promulgada por Pinochet y aplicada con todo gusto por el Gobierno de Bachelet. La más asquerosa ley pinochetista, aplicada con la cara llena de risa por un compañero del PPD, por órdenes de una compañera del PS.
Desesperado por mostrar resultados ante los que se inclina cada vez con mayor frecuencia: los empresarios, El Mercurio y la derecha, Vidal ha hecho su última genuflexión diciendo que la detención de un mapuche, pescado al vuelo en cualquier parte, era “un tapaboca para los que dicen que Investigaciones y Carabineros no hacen su pega”. Qué va a decir cuando se demuestre, después de los malos tratos de rigor, de la detención preventiva que más bien parece una condena, que el mentado mapuche es inocente. Porque el gracioso al pedo Ministro cree que las policías hacen su pega cuando detienen a alguien, no importa si al final éste resulta inocente.
Vidal insiste en pasar a la historia. Pero, como siempre, ésta va a depender de quien la escribe. Como los mapuche no tiene alfabeto aún, ésta será contada generación tras generación y en cada fogata indígena se recordará a la presidenta Bachelet y a su ministro vocero que, ordenaba una y justificaba el otro, los embates de los batallones, de los blindados, de las balas y gases que asfixian niños y ancianos, para acallar a un pueblo que no se va a silenciar, que no será amedrentado, así les pese.
A Vidal, ex militante del Partido Nacional como Jarpa y Allamand, le gustan los soldaditos de plomo y en su oficina luce, sin disimular su orgullo, miles de ellos. Ante la amenaza mapuche es posible que haya reforzado su colección de miliquitos a escala 1/43, con tropas especialistas en lucha contrainsurgente y tenga un teatro de operaciones en el cual siga las evoluciones de las tropas reales que pululan por los caminos de la tierra mapuche, dedo puesto en el gatillo.
Quizás tenga ya construidas a escala microscópica, salas de interrogatorios y cárceles secretas, agentes de pelo corto y lentes RayBan, incluso catres metálicos en miniatura.