martes, 16 de septiembre de 2008

Unasur da su más irrestricto apoyo a Gobierno de Evo Morales

La Unión de Naciones Sudamericanas rechazó unánimemente "cualquier situación que implique un intento de golpe civil" y acordó crear una comisión para investigar la masacre de Pando y otra para facilitar el diálogo. Si bien los mandatarios evitaron hacer una referencia explícita a Estados Unidos, subrayaron que no aceptarán ninguna “ruptura territorial”. Comunidad Andina de Naciones (CAN) también respaldo a Morales y rechazó la violencia del Oriente boliviano.
Gulumapu/Santiago_Tras reunirse por casi seis horas en el salón Montt Varas del palacio presidencial La Moneda y sostener un "break" que sirvió para visitar el salón Blanco Presidente Salvador Allende, los nueve Mandatarios y el canciller peruano agrupados en la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) acordaron ayer lunes solidarizar con el gobierno de Evo Morales y dar "su más pleno y decidido respaldo a Bolivia".
Michelle Bachelet, en su calidad de presidenta pro témpore de la Unasur, fue la encargada de dar a conocer el acuerdo -de nueve puntos- al que se llegó tras la cita extraordinaria en Santiago, que fue alcanzado "luego de considerar la situación que se vive en la República de Bolivia y tras revivir los hechos que hace 35 años se vivieron aquí" en Chile, apuntó la primer mandataria.
En el primer apartado de "La declaración de La Moneda", la jefa de Estado dijo que los países de la Unasur "expresan su más pleno y decidido respaldo al gobierno constitucional del Presidente Evo Morales, cuyo mandato fue ratificado por una amplia mayoría en el pasado referendo". Luego señaló que "advierten que sus respectivos gobiernos rechazan enérgicamente y no reconocerán cualquier situación que implique un intento de golpe civil, la ruptura de orden institucional o que comprometa la integridad territorial de la República de Bolivia".
Unasur "condena el ataque a instalaciones gubernamentales y a la fuerza pública por parte de grupos que buscan la desestabilización de la democracia boliviana, exigiendo la pronta devolución de esas instalaciones como condición para el inicio de un proceso de diálogo", agregó. A continuación, manifestó que los gobiernos reunidos "hacen un llamado a todos los actores políticos y sociales involucrados a que tomen todas las medidas necesarias para que cesen inmediatamente las acciones de violencia, intimidación y desacato a la institucionalidad democrática al orden jurídico establecido".
Bachelet añadió que expresan su "más firme condena a la masacre que se vivió en el departamento de Pando, y respaldan el llamado realizado por el Gobierno boliviano para que una comisión de Unasur pueda constituirse en el país para realizar una investigación imparcial, que permita esclarecer a la brevedad este suceso y formular recomendaciones de tal manera de garantizar que el mismo no quede en la impunidad".
También "instan a todos los miembros de la sociedad boliviana a preservar la unidad nacional y la integridad territorial de ese país, fundamentos básicos de todo Estado, y a rechazar cualquier intento de socavar este principio". Dentro de los puntos del acuerdo, Bachelet prosiguió diciendo que los gobiernos "hacen un llamado al diálogo para establecer las condiciones que permitan superar la actual situación y concertar la búsqueda de una solución sustentable en el marco del pleno respeto al Estado de derecho y al orden legal vigente".
Añadió que "los Presidentes de Unasur acuerdan crear una comisión abierta a todos sus miembros, coordinada por la Presidencia Pro Témpore para acompañar los trabajos de esa mesa de diálogo, conducida por el legítimo Gobierno de Bolivia". Finalmente, Bachelet sostuvo que los países que suscribieron unánimemente "La declaración de La Moneda" acordaron crear "una comisión de apoyo y asistencia al Gobierno de Bolivia en función de sus requerimientos, incluyendo recursos humanos especializados".
Violencia facista en Bolivia

Pando es uno de los departamentos de Bolivia. Se encuentra al norte del país, en frontera con Perú y Brasil. En diciembre de 2005, se eligió por primera vez al Prefecto del Departamento como en el resto del país, antes designado por el Presidente de la República. El ganador fue Leopoldo Fernández, quien aventajó a su principal adversario por 428 votos, recibiendo 9.958. Su adversario denunció fraude electoral, sin embargo no se comprobó. En todo caso esos 9.958 ciudadanos pandinos cometieron un tremendo error. Habían entregado la prefectura a un genocida.
Sus antecedentes, ya podían advertir a la población de este error. Su carrera política la inició con el dictador Hugo Banzer Suárez en la década de los 70. Fue funcionario público durante la dictadura de García Mesa (Militar que convirtió a la Presidencia de la República en una agencia del narcotráfico), quien actualmente purga la máxima pena en Bolivia (30 años sin derecho a indulto), por los crímenes cometidos durante su periodo de gobierno. La carrera política de Fernández continúo en las dictaduras de Celso Torrelio (1980-1981) y Guido Vildoso (1981-1982).
Durante este periodo empezó a amasar su fortuna, gracias a los favores de estos dictadores, su actitud autoritaria y fortuna le ganaron el apodo de "el cacique" en el Departamento de Pando. Cuando empezó la democracia en Bolivia (1985), Fernández se recicló en el partido de Banzer (ADN), para acceder a cargos públicos y ampliar su fortuna. Fue diputado y senador por el departamentos de Pando y cuando Hugo Banzer accedió a la Presidencia (1997-2001) en una alianza con todos los partidos de derecha, ya que apenas obtuvo el 22% de los votos, participó del Gabinete Ministerial, como Ministro de Gobierno y fue Prefecto designado. Durante esta gestión se iniciaron violentas represiones en contra de indígenas y campesinos de Bolivia, con decenas de muertos. Sin embargo, se acusó siempre a Hugo Banzer, quién no pagó sus delitos al morir de cáncer en 2001. Con la muerte de este triste personaje, su partido se desmembró.
En 2005, se convocó a elecciones Generales y de Prefectos, toda la derecha se unió en torno a la agrupación ciudadana PODEMOS para hacer frente a la candidatura de Evo Morales. Nuevamente el "cacique" se recicló en esta agrupación política para postularse para Prefecto de Pando, reclamando Autonomía para este departamento. Esta fue la línea de la derecha en los departamentos de Tarija, Beni, Santa Cruz y Pando.
Una vez en el cargo se alió con todos los Prefectos de Derecha para iniciar una campaña política violenta, destinada a derrocar al primer Presidente indígena de Bolivia. La fase final de este complot estaba prevista para el mes de septiembre de 2008 con la toma violenta de instituciones públicas, la desobediencia civil, articulados a intentos de golpe de estado o finalmente la división del país entre los departamentos dominados por la derecha y aquellos donde Evo Morales posee el mayor respaldo; un plan articulado, financiado y maniobrado por la Embajada de los Estados Unidos en Bolivia. Sin embargo, la popularidad del Presidente Evo Morales ha ido en aumento permanentemente en los departamentos inicialmente opositores, por lo que consideraron esta su última oportunidad.
El plan se inició con fuerza, a través de grupos paramilitares, sin embargo no consiguió el respaldo de la población civil. Se realizó la toma de empresas e instituciones públicas, además de organizaciones campesinas e indígenas y ONG´s, con saqueos e incendios. La población decidió no apoyar estas medidas. Al contrario, causaron indignación y el levantamiento de distintos sectores, que decidieron resistir el plan golpista y secesionista. El primer levantamiento contra los paramilitares se dio en Tarija, el segundo en Pando.
La ira del "cacique" no se dejó esperar y envió paramilitares y sicarios brasileros para exterminar a la población campesina e indígena que se atrevió a oponerse al golpe de estado del cual formaba parte. La orden era clara: exterminar a la población campesina del departamento. El aeropuerto de la ciudad de Cobija (capital de Pando) se encontraba tomado y ni el ejército ni la policía podían recibir refuerzos. Durante dos días se vivió el terror de la persecución, totura y el asesinato de campesinos e indígenas del departamento. Las cifras oficiales hablan de 30 muertos, las estimaciones llegan hasta 80. Entre las víctimas se encuentran mujeres embarazadas, ancianos y niños. Los campesinos fueron asesinados por la espalda mientras trataban de escapar internándose en el monte o cruzando ríos a nado. Fueron depositados en fosas comunes o lanzados al río. Según relatos de la población campesina e indígena sobreviviente, las torturas consistieron en disparos de armas de fuego a las extremidades, el corte de orejas y lenguas, golpes, ver morir a sus hijos...
Finalmente, el ejército logró retomar el aeropuerto, luego de que el Presidente Evo Morales dictara estado de sitio en todo el departamento, logrando recibir refuerzos para evitar que la masacre continúe. Apenas se ha retomado el control de la ciudad, la búsqueda de los cuerpos recién empieza y las investigaciones están por iniciarse. El Prefecto de Pando huyó al Brasil y probablemente en las próximas horas se encuentre en Washington, junto con el ex-presidente de Bolivia, el genocida, Gonzalo Sánchez de Lozada. Ahí recibirá la debida protección del imperio asesino.
El "cacique", apodo que disfrutaba, ha dejado de serlo, hoy y para siempre es el "Carnicero de Pando". Uno más de tantos que tiene y tuvo América Latina, impulsados por el imperialismo. Pero en Pando ya ha empezado la lucha por libertad de los pueblos, por erradicar a todos los genocidas del continente o, al menos, reunirlos a todos en Estados Unidos.