viernes, 27 de marzo de 2009

'Los mapuches llevan cinco siglos siendo víctimas del terror de Estado'

Fuente:http://telesurtv.net
Eduardo Hughes Galeano periodista y escritor uruguayo, una de las personalidades más destacadas de la literatura latinoamericana.Sus libros han sido traducidos a varios idiomas. Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos, combinando documental, ficción, periodismo, análisis político e historia. Galeano niega ser un historiador: "Soy un escritor que quisiera contribuir al rescate de la memoria secuestrada de toda América, pero sobre todo de América Latina, tierra despreciada y entrañable". Se clasifica como un periodista que estudia la globalización y sus efectos.
A Eduardo Galeano (Montevideo, 1940) se le ve radiante caminando por Xalapa; Hoy 26 de marzo recibirá el Doctorado Honoris Causa por la Universidad Veracruzana, junto al poeta Ernesto Cardenal. "Estoy feliz de compartir con Ernesto, sobre todo en estos momentos difíciles para él, somos viejos amigos, recuerdo que me regaló su primera escultura".
Eduardo Galeano hizo una pausa para hablar -con total libertad de extensión- sobre el zapatismo, la literatura "política", Arnaldo Orfila y el Siglo XXI, sus vocaciones fallidas (pintor, futbolista o párroco), Neruda y Rulfo, la Ley Antiterrorista contra la comunidad mapuche, en fin, nombrar el mundo patas arriba y otras palabras andantes...

MC.- En rueda de prensa habló de los desafíos del EZLN en contra de la "bobalización" dijo: "El zapatismo es un hito antiguo que deviene modernísimo" (29.02.2000). ¿Cómo siguió las hojas y rutas de las marchas zapatistas en 2001 y 2006?

EG.- Se publicaron algunas noticias en Uruguay -no muchas-, leí artículos contradictorios, unos estaban a favor del EZLN, otros no entendían muy bien al Subco; yo desde afuera no me animo a opinar sobre si estuvo bien o mal, si debía o no debía haber botado a López Obrador, por eso no puedo decirte nada; salvo que el zapatismo es un movimiento que yo sigo respetando y amando, que se desencadenó en Chiapas y que tiene raíces muy profundas y que seguramente va más allá de las peripecias políticas circunstanciales, de los episodios políticos que se van sucediendo.
MC.- El Subcomandante Marcos dijo: "la figura literaria de Hispanoamérica que más admiro es Eduardo Galeano" (Corte de caja, 2008); a su vez, usted ha reconocido una influencia inconciente del Canto general de Neruda en Memoria del fuego. El Che Guevara compartía la poesía de Neruda con la guerrilla cubana y boliviana. ¿Qué reciprocidad ha leído entre Literatura y Revolución?

EG.- El Canto general fue la obra más ambiciosa de Neruda, la más abarcadora; y cuando me han comparado Memoria del fuego con el Canto general a mí se me ha hinchado el pecho de orgullo, porque es un libro que yo admiro mucho. Curiosamente creo que contra la mayoría de los lectores sienten, que no es en los temas políticos o llamados "políticos" donde Neruda mostraba su mejor vena poética, no sólo porque algunos de los poemas más políticos después resultaron desautorizados por la Historia, como aquella Oda a Stalin, sino también porque se sentía más obligado a decir, que el llamado a decir; en la mayoría de los casos de los poemas políticos, uno no siente arder esa llama que espontáneamente le brotaba en el pecho cuando Neruda escribía de otros temas; también porque yo creo que con el paso del tiempo se va haciendo más claro que la literatura política no es la que se refiere a los temas políticos, que es una confusión que ya lleva tiempo muy largo, pero por suerte empieza -no a desvanecerse- sí a ser superada de a poquito: la literatura política no es la literatura de temas políticos, además no hay un tema que de alguna manera no sea político y en la medida en que todos los temas son sociales, no hay ningún hombre o mujer del todo solo o sola, como para poder sentir, pensar, escribir algo que esté divorciado de los demás, ni siquiera el último aborigen hallado en el fondo más remoto de la selva amazónica está del todo solo y cuando uno escribe está lleno de gente, uno expresa tantas cosas que no importa el tema, cuando Neruda cantaba a la cebolla, yo creo que era un poeta políticamente profundo, hondo y en definitiva América Latina tiene un sentido político positivo, toda la literatura que nos ayude a saber quiénes somos y quiénes podemos ser.
MC.- En México celebramos los 75 años del Fondo de Cultura Económica (1934-2009), uno de sus emblemáticos directores, Arnaldo Orfila fundó la casa editorial que lo trajo del Sur a México y España. ¿Cuándo conoció y cómo recuerda a Arnaldo Orfila?

EG.- Él fue uno de los fundadores del Fondo de Cultura Económica, también fue fundador de Siglo XXI -cuando lo echaron del FCE de muy mala manera- con un grupo de gente amiga fundó esta editorial, que después se proyectó -con el paso de los años- como una de las más importantes y prestigiosas de la lengua española; yo lo conocí cuando escribí Las venas abiertas de América Latina (1971) porque la presenté al concurso de Casa de las Américas y perdió, el Jurado no lo consideró un libro serio, quizás porque en esa época todavía se creía que un libro que no era aburrido no podía ser serio; se identificaba la seriedad con el aburrimiento y quizás por eso, porque nunca escuché de parte de uno de los Jurados ninguna otra objeción, más que ese tipo de cosas: "bueno, no era un libro profundo" ya está, el libro perdió, y entonces al no haber ganado el concurso de Casa, arreglé una edición en el Uruguay con la Universidad de la República, pero yo quería una edición internacional y le mandé el libro a don Arnaldo y le dije -"mire, este libro perdió el concurso de Casa, pero por ahí le interesa publicarlo" él me dijo: -"sí, lo publicó", al libro le fue bastante mal el primer año -no vendió casi nada-, don Arnaldo me mandó una carta muy cariñosa diciéndome: -"no se desanime, en nuestra América las cosas son difíciles" y después el libro hizo su camino, bueno, fue sobre todo muy impulsado por las dictaduras militares, las que más ayudaron a que ese libro se difundiera fueron las dictaduras que lo prohibieron y que prohibiéndolo lo elogiaron; y con Arnaldo a partir de ahí se armó, se fue enhebrando una amistad muy linda, yo lo vi muchas veces, comíamos juntos, conversábamos, hasta cuando ya tenía 100 años, era un hombre con una memoria prodigiosa: se olvidaba de todo lo que había ocurrido la semana pasada, pero sabía todo lo que había ocurrido hacía un siglo, él había llegado a México cuando estaban todavía vivos Emiliano Zapata y Pancho Villa, vino como delegado de la Reforma de Córdoba -joven estudiante argentino- se enamoró de esta tierra y aquí se quedó, un hombre que hizo una obra espléndida, maravillosa, era muy austero, una especia de Santo de las Letras, jamás se guardó un peso en el bolsillo, no tenía dinero, todo lo que tenía lo daba a esa noble causa de la difusión de la literatura, que él consideraba que era una gran herramienta de cambio social y de educación popular.
MC.- Antes lo leíamos semanalmente en Brecha y La Jornada o cada quincena en Punto Final. ¿Se ha jubilado de las redacciones periodísticas?

EG.- Sí, ahora estoy haciendo poco periodismo, estoy más dedicado a los libros, porque me absorbe mucho tiempo.
MC.- Usted es un interlocutor de la palabra indígena, por ejemplo en: Las venas abiertas de América Latina, Memoria del fuego y Espejos. En Chile se aplican Leyes Antiterroristas en contra de la comunidad mapuche (único país de la región con semejante marco legislativo). ¿Cómo entender el prefijo Terrorista impuesto a los mapuches?

EG.- A muchos nos parece un escándalo que se siga aplicando la Ley Antiterrorista a las víctimas del terror de Estado y a las víctimas del terror del gran capital -el gran terrorista del mundo, el que está acabando con el planeta- los atentados más feroces contra la gente y contra el mundo los cometen los que después son recompensados y en cambio se consideran terroristas a sus víctimas. El "zapatista de Irak" -Muntadar al-Zaidi- yo lo llamo así, lo condenaron a 3 años de cárcel y en cambio Bush es el terrorista de Estado que más gente asesinó en los últimos años, es un "serial killer" y está de lo más feliz en su casa de Texas...